Durante años, obtener un certificado TLS válido para una dirección IP pública fue un problema sin solución sencilla. Let's Encrypt, la autoridad de certificación gratuita más utilizada del mundo, solo emitía certificados para nombres de dominio. Quien necesitaba HTTPS sobre una IP tenía que recurrir a ZeroSSL, a certificados autofirmados, o simplemente vivir sin TLS. Eso cambió en 2025.
Comentarios recientes